El bosque respiraba tranquilo. Los rayos del sol filtrándose entre las hojas creaban manchas de luz en el suelo. Kai y Valeriah caminaban lado a lado. La tensión de las últimas horas parecía disolverse en el aire. Habían ganado. Habían salvado a la niña y derrotado los planes de Marcus.
—Todo terminó —dijo Valeriah rompiendo el silencio. Su voz sonaba suave, pero firme—. Cozbi está a salvo. Su poder duerme. Nadie podrá tocarla.
Kai asintió. Caminaba con las manos atrás, erguido. Su figura impon