El sol brillaba con fuerza sobre los techos de paja y piedra de la aldea de Willowdale, un poblado tranquilo situado justo en los límites del mundo conocido, cerca de las grandes murallas naturales que nadie se atrevía a cruzar. Allí, lejos de los aullidos y la magia salvaje, la pequeña Cozbi había encontrado un hogar.
La pareja que la había rescatado, Thomas y Clara, eran gente sencilla pero de corazón noble. Thomas era un hábil carpintero y constructor, fuerte y trabajador, y Clara era una mu