C121- CUANDO SE TRATA DE MI HIJO.
C121- CUANDO SE TRATA DE MI HIJO.
La batalla se descontrolaba.
Las criaturas que Mirela había despertado eran demasiado, incluso para ellos. Sus garras y cuerpos de piedra parecían imparables, y por cada una que caía, otras dos emergían de las grietas del suelo. Rowan, cubierto de cortes y sangre, apenas podía mantenerse en pie mientras intentaba contener a una de esas cosas.
Cassian y Jacob estaban al límite, sus movimientos se volvían más lentos, y Anya jadeaba, tratando de proteger al pequ