C120-LOS GUARDIANES DEL SELLO.
C120-LOS GUARDIANES DEL SELLO.
Anya, finalmente explotó. Dio un paso adelante, sus ojos brillando con lágrimas y furia.
—¡Maldita seas! —gritó, su voz desgarrada por el dolor—. ¡Eres un monstruo! ¡No tienes idea de lo que significa ser madre! ¡No tienes idea del amor que siento por mi hijo! ¡Prefiero morir antes que dejar que lo uses para tus juegos retorcidos!
Mirela soltó una carcajada, fría y llena de desprecio.
—¿Amor? —repitió, burlona—. El amor no tiene lugar en este mundo, querida. Solo