C73-FUERZA INESPERADA.
C73-FUERZA INESPERADA.
Aslan llegó a la mansión como si no caminara, como si una especie de voluntad lo guiara por los pasillos. Subió las escaleras sin detenerse, con el pulso todavía acelerado, con los ojos enrojecidos por lo vivido y por lo que intuía al otro lado de la puerta.
No dudó, abrió.
Isabella estaba sentada en la cama, envuelta en una luz suave. Tenía el cabello húmedo pegado a la frente y el rostro cansado, pero sereno. Y en sus brazos, pequeño y tibio, dormía el cachorro.
El mundo entero pareció encogerse hasta ese punto, tanto que Aslan se quedó inmóvil.
Pero aun así, dio un paso, luego otro y se acercó despacio, como si temiera que la escena pudiera desvanecerse y sus ojos se llenaron sin permiso.
—Ya nació... —dijo Isabella en un susurro y una sonrisa—. Aquí está nuestro bebé.
Aslan bajó la mirada y vio el cabello negro, suave, todavía aplastado. Vio los ojitos cerrados, las manos diminutas recogidas contra el pecho y sin darse cuenta se arrodilló frente a ellos, s