C72-VAMOS A CASA.
C72-VAMOS A CASA.
En ese momento exacto, en otra parte, el dolor alcanzó a Aslan como un derrumbe final.
Pero ya no era solo físico.
Era una presión insoportable desde dentro, como si algo furioso golpeara las paredes de su sangre.
No podía respirar. No podía pensar.
Y entonces, lo oyó a Kronos.
—Déjame salir —exigió el lobo, sin súplica—. Déjame pelear.
Aslan se dobló sobre sí mismo, temblando y pensó en la maldición.
En los años de dolor.
En la humillación de una transformación incompleta