SIMÓN
—Yorbin, que bueno que despiertas; al parecer fuimos capturados por estos extraños seres que nos sumergen en nuestros mayores miedos. Es un arma muy eficaz y preocupante.
—Don Simón, ¿por qué es preocupante?
—Simple, yo nunca había escuchado de estas arañas del terror, entonces infiero que son tan letales que no han dejado sobrevivientes que aunque sea infundieran un rumor.
—Muchachos, es mejor que nos concentremos en liberarnos—, Ligia empezó a columpiarse probando si el capullo se despr