MARIANA
—Sencillo, cambiaremos los planes; todos destruyan a los vampiros, el samurái que prenda las bombas y yo seré la guía para este futuro turista espacial; lo mandaremos a conocer a las estrellas—. Mariana se inspiró para tomar fuerzas y también para notar si por allá se encontraba su amado Alberto. Cosa que no pudo, debido a las mezclas de fluidos que impregnaban el aire. —Después lo buscaré, primero lo primero.
Ella se deslizó esquivando heridos, troncos y escombros; cuando el miedo o el