Mariana
—No puedo aguantar más, ¿en dónde se encuentran mis hijos? —rugió Mariana mientras continuaba rompiendo esos seres grises y sus restos ya le llegaban a las rodillas.
—El Almohadón los tiene en un búnker, en las afueras de la ciudad. —Ligia utilizó su poder mental para leer la mente del mafioso y para traducírselo a los jaguares, al tiempo que continuaba disparando y cortando con un machete a los seres que la atacaban y aprovechaba los pequeños intervalos para limpiarse el sudor.
—Ellos