ALBERTO
—He pasado unos meses fantásticos, de verdad me encanta estar contigo; lo que sucede es que…
—¿Qué sucede? No me digas que te quieres marchar, eso no lo soportaría; estamos en un momento decisivo y me sería muy difícil estar sin ti.
—No me malinterpretes, mi querida Renata, sabes que me gustas mucho y además que estoy muy agradecido contigo por recibirme y que estoy contigo hasta el final. Estoy seguro de que pronto derrocaremos a la reina Alisen—, Alberto en lugar de observar a la bell