MARIANA
—este lugar es muy hermoso; una parte de mí le encantaría quedarse aquí. Lo complicado es que aún lo amo y no consigo sacármelo de la cabeza y tampoco del corazón, aunque me gustaría tenerlo dentro de mi calzón, ja, ja, ja.
—Señorita, eso es lo que crees, pero puede ser un capricho, es que ¿cómo se puede amar a algo de otra raza?
—-cacique, tampoco soy una niña; ya sé qué es enamorarse y el amor, también los caprichos y las obsesiones—; Mariana inspiró sintiendo ese olor a hierba húmeda