Mundo ficciónIniciar sesiónEra una mañana fría de domingo, el sol apenas se asomaba entre las nubes, sin fuerza suficiente para calentar las paredes de la ciudad ni el ánimo de quienes dormían y en el pequeño departamento de Paola, todo estaba en calma.
Ella seguía en la cama, acurrucada entre las sábanas, disfrutando de ese raro privilegio de no tener que levantarse temprano, aunque sus ojos ya estaban abiertos desde hacía rato, no tenía intención de moverse. Su cuerpo, entrenado por a






