Mundo ficciónIniciar sesiónEl sol empezaba a caer cuando Ángel abandonó la playa. El cielo ya no era azul, sino una mezcla de naranjas suaves y grises en transición. Cargó la toalla mojada y la botella medio vacía con la sensación de que algo había quedado flotando en el aire. No podía decir que era paz, pero sí era algo distinto al peso que cargaba cuando llegó.
El camino de vuelta a Santiago fue silencioso. Las carreteras rectas, la musica apagada y los pensamientos retumbando. Iba solo, como había decidido






