CAPÍTULO 86: LEALTAD
Ethan
Entro a su habitación y me detengo un segundo en la puerta. La luz del hospital siempre achica a la gente, a Elena también. Está pálida, con la bata arrugada, el cabello recogido sin ganas. Aun así, me mira y se endereza un poco.
—Hola —dice, con una media sonrisa cansada.
—Hola —respondo, cerrando la puerta detrás de mí—. ¿Cómo te sientes?
Duda, baja la mirada y la vuelve a subir. Decide no rodear nada.
—Estoy embarazada —suelta sin dramatismo, como quien deja caer u