CAPÍTULO 57: LEVANTEN LA MESA
Jacob
Veo el taxi perderse en la curva y me trago la rabia como ácido. Siento el cuero de mis manos estallar contra mis propias palmas… la dejé ir. La dejé ir porque montaron un circo para romperle el corazón frente a todos. Y sí, hice algo mal: no le dije a tiempo lo de Juliette, pero esto… esto no debía pasar así.
Doy media vuelta y regreso al salón con la mandíbula tan dura que me cruje. Todavía hay música de fondo, copas a medio beber y esa luz perfecta que mi