Capítulo 18
El silencio que quedó en la sala tras la salida del señor William pesaba como un ladrillo. Roma aún sostenía la carpeta, como si ese gesto pudiera darle algún tipo de escudo frente a lo que acababa de ocurrir. Sin embargo, apenas ella llegó a su oficina su padre cerró la puerta tras de sí, giró sobre sus talones y la miró con una seriedad que no admitía evasivas. Ella había pensado que ya se habría marchado, pero lejos de eso solamente le había hecho una emboscada.
— Roma — dijo co