Capítulo 58
El tiempo corría lentamente para Magnus cuando este empezó a preocuparse luego de diez minutos en los que Roma no aparecía. Ella nunca tardaba tanto en el baño, pero nunca estaba de más asegurarse de que todo estuviese bien. Es por eso que dejando la servilleta a un lado se dirigió por el mismo pasillo por el que ella se había ido, con la esperanza de que solamente fuese su paranoia lo que lo tenía nervioso.
— ¿Roma? — murmuró su nombre caminando por el pasillo sin recibir respuest