Capítulo 33
El rugido del motor se apagó justo en la cima de aquella colina. Magnus permaneció dentro del coche, con las manos aferradas al volante y la respiración contenida, mientras observaba cómo las luces de la ciudad titilaban en la distancia como un cielo invertido. Era el mismo lugar de aquella vez. El punto exacto donde, nueve años atrás, su destino había cambiado sin que él siquiera lo sospechara.
El viento soplaba con fuerza, arrastrando el eco de todo los recuerdos, y por primera v