Veinticinco años después.
La Hacienda Los Olivos se había convertido en un lugar legendario en toda Andalucía.
Los olivares, ahora más densos y antiguos, producían el mejor aceite de la región. La escuela se había transformado en un colegio completo con internado, donde niños y niñas de familias humildes recibían educación gratuita. Las cooperativas de mujeres que Magdalena había impulsado exportaban vino y aceite a Francia e Italia. El nombre Montalbán de la Torre ya no solo representaba poder