Se quedó pasmada por un segundo, antes de comenzar a reír como una desquiciada. Sí, definitivamente había algo mal con su cabeza, pero eso no me interesaba.
Contuve mis ganas de darle un puñetazo. Debía mantener la calma, para que el plan funcionara. Ya estaba preparada para una negativa de su parte.
—¿Crees que puedes devolverle la humanidad a un vampiro? Oh, pobre e inocente niña. Eres tan ilusa.
—¿Sabías que los vampiros se vuelven locos por la sangre de la reina? —pregunté, ignorando sus an