Cuando las puertas del salón principal se abrieron, todas las personas que estaban dentro se quedaron en silencio, mirándonos con atención.
Al instante noté que toda la decoración iba en los tonos blancos y negros, además de que todos los presentes llevaban vestidos y trajes de esos colores. ¡Y yo que creí que quizás no resaltaría tanto!
Por supuesto que todas las miradas estarían sobre nosotros, no sólo se trataba del monarca, sino que además era un monarca ególatra que se aseguró que nadie lo