—¿Qué? —exclamé, llena de incredulidad.
Por un segundo llegué a pensar que escuché mal, pero luego entendí que Donovan hablaba muy en serio.
No lo había notado antes, quizás porque siempre estaba demasiado metida en mis propios problemas, pero Donovan era increíblemente sobre protector. Debí suponer que algún as bajo la manga debía tener.
Lo subestimé.
Por supuesto que él ya tenía un plan. El hecho de que a mí me sorprendiera era lo verdaderamente absurdo.
—No existía manera en que te dejara ir