Su mirada sobre mí fue aterradora. ¿Iba a matarme? ¿Iba a morir de esta forma? ¡Yo no tenía nada que ver con su trono!
¿Ella lo quería? Pues yo se lo entregaría en bandeja de plata de ser necesario.
—Dime, cariño. ¿Qué harías tú en mi posición? ¿Dejarías a la amenaza tomar tu lugar? ¿O lucharías por lo que te pertenece?
Balbuceé un par de veces, sin saber que responder. Me sentía intimidada, por lo que miré hacia otro lado.
—Camille —fue una sola palabra, pero esa voz logró erizar mi piel—. ¿Qu