Salí de su habitación, dejándola en su cama. Bastó con usar un poco mis poderes para lograr que se durmiera antes de que pudiera reclamarme.
Mi auto control me agradeció la distancia.
Necesité un par de minutos para mí, para no regresarme a su habitación y darle lo que me pidió. Además, tenía una erección de la cual hacerme cargo, antes de poder dirigirme a la cocina y ocuparme de otras cosas, todo con tal de olvidar a la deseosa y excitada mujer que había dejado suplicando a tan solo unos metr