Moví mi cuerpo a gran velocidad mientras el humo aún cubría el lugar donde dejé Juliette. Barret se había puesto de pie y se preparaba para otro ataque cuando gracias a mi rapidez, logré tomarlo por sorpresa y llevarlo al suelo.
Rodamos por el rocoso suelo, hiriéndonos en el proceso. Él gritó y trató con todas sus fuerzas de librarse de mí, pero yo envolví con mi brazo su cuello desde atrás mientras los demás solo gritaban.
Juliette dio un paso al frente, sin embargo, negué con la cabeza.
Ya es