Noah se despertó al día siguiente con la cabeza pesada, el eco del llanto de la noche anterior todavía resonando en su interior. La noticia de la muerte de su padre, su asesinato enmascarado como una enfermedad, se sentía tan irreal como la propia vida que ahora llevaba.
No tenía ánimos para nada, y mucho menos para ir a trabajar. Le envió un mensaje de texto a William.
"No me siento bien, no iré hoy. Por favor cúbreme”
En realidad, no era mentira, No estaba para nada bien. Lo único que q