El murmullo se apagó cuando los dueños y gerentes regresaron al frente de la sala. Todos los equipos se tensaron en sus asientos. El aire pesaba.
La Gerente General tomó el micrófono. Era la misma que Valeria había visto riendo con Angélica.
—Antes que nada —dijo con una sonrisa profesional—, queremos agradecerles a todos por el esfuerzo y el talento que han demostrado en este concurso. Hemos visto propuestas de altísimo nivel, lo que nos ha hecho la deliberación más difícil de lo esperado.
Val