El atardecer filtraba una luz naranja que teñía de fuego las copas de los árboles. Ailén se encontraba de pie frente al lago, ese espejo de agua que parecía conocer más de ella que su propia memoria. Cada día sentía más vívido ese murmullo interior que no sabía si era su conciencia, su pasado... o algo más oscuro.
Kaor la observaba desde la distancia. Sus ojos seguían la forma delicada de su figura, pero también había algo distinto en él. Desde que cargaba con el artefacto recuperado en la grie