Capítulo — Entre sueño y piel
(Punto de vista: Adrián Castell)
El consultorio estaba en silencio, apenas roto por el zumbido eléctrico de la lámpara apagada y la respiración acompasada de Sofía. La persiana dejaba entrar hilos de luz de luna que pintaban su rostro en un claroscuro sereno. Ella dormía en el diván, abrazada a su cuaderno como quien protege un relicario. Yo la miraba desde la silla, y ese gesto mínimo me partía en dos.
Me moría por tocarla. Por sentir su calor otra vez, por d