Capítulo — La ceremonia y la fiesta
El murmullo de los invitados se apagó cuando el párroco extendió los brazos, invitando a todos a sentarse. Su voz grave y serena se elevó entre las flores y las luces del jardín del Hotel Montaldo, con esa solemnidad que hacía que hasta el viento pareciera guardar silencio.
—Queridos hermanos, estamos hoy reunidos para celebrar la unión de Sofía y Adrián. Muchos de ustedes saben que ellos ya son un matrimonio de años en el corazón. Han compartido luchas,