Capítulo 164 — Lo que llevé pegado al corazón
El ascensor se cerró con un susurro metálico.
Abajo, la música seguía vibrando en el salón del Hotel Montaldo. Copas chocando, risas altas, brindis que aún celebraban el “sí”.
Arriba, solo ellos dos.
Sofía se apoyó contra el espejo, ya descalza, con los zapatos en la mano. El vestido caía liviano ahora, sin el peso del protocolo. Adrián aflojó el nudo de la corbata con movimientos lentos, como si todavía necesitara convencerse de que todo había o