Capítulo —El regreso a casa
El fin de semana pasó como un soplo, aunque para Guillermo y Lili había parecido eterno y fugaz a la vez. No salieron a caminar mucho —por motivos obvios, la pierna de Lili aún reclamaba cuidados—, pero no les importó. Se habían pasado entre el jacuzzi, la piscina y la cama, riéndose de ellos mismos, disfrutando como adolescentes que descubren el amor por primera vez.
Era una carrera silenciosa, dulce y encendida: ¿quién lograba hacer sentir más al otro? Y nin