Capítulo — La primera luna de miel
El auto se detuvo frente al hotel de Punta del Diablo. El rumor del mar llegaba como un susurro antiguo, cómplice del destino que los había llevado hasta ahí. Guillermo bajó primero, tomó las valijas y enseguida rodeó el vehículo para abrir la puerta del acompañante.
Lili lo miró con picardía.
—Siempre me tratás como reina… y yo no tengo corona.
Guillermo la levantó en brazos, firme, decidido.
—Sos mi corona, Lili. No necesito más.
Ella apoyó la cab