Capítulo 85
Cerró la puerta tras de sí.

La luz en el estudio era lúgubre; solo una lámpara de escritorio brillaba junto a Diego.

La luz se proyectaba sobre su perfil, haciendo que sus facciones lucieran aún más duras y gélidas.

Natalia se quedó de pie frente a él.

Diego alzó la mano y le lanzó dos bolsas herméticas.

Las bolsas la golpearon antes de caer al suelo.

Natalia bajó la vista.

Una contenía una taza de café; la otra, un informe de laboratorio.

No se molestó en recogerlas, pero ya tenía una ide
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