Sebastián se puso de cuclillas, apoyando una rodilla en el suelo para sostener a Natalia.
Su voz estaba cargada de genuina preocupación:
—¿Pero qué es esto? ¿Por qué Natalia está arrodillada en la puerta de la casa? Te vi desde lejos y pensé que algún empleado había cometido un error grave y lo estaban castigando, pero resulta que...
Natalia quería incorporarse y zafarse, pero simplemente no le quedaban fuerzas.
Ya era bastante que lograra mantenerse consciente.
Sebastián levantó la vista hacia