Aquella tarde, Daryl acababa de salir de la oficina. El aire de la ciudad se sentía pesado, el tráfico denso hacía que su mente estuviera aún más cargada. Ya no intentaba buscar tranquilidad en casa, porque su propio hogar se le había vuelto extraño. Sin embargo, esa tarde, sus ojos captaron algo que detuvo sus pasos.
Al otro lado de la calle, vio a Alicia hablando con alguien. Un hombre de mediana edad, de aspecto pulcro, con un maletín en la mano. Los gestos de Alicia se notaban tensos, sus m