Lucien cerró con cuidado el compartimiento secreto del armario justo cuando escuchó pasos acercarse por el pasillo. La puerta se abrió de repente y él, sobresaltado se giró de inmediato.
Margaret entró a la habitación con Celeste en brazos. La bebé balbuceaba algo incomprensible mientras jugaba con un mechón del cabello de su madre, al verlas, sonrió con nerviosismo.
—¿Pasa algo? —preguntó Margaret al notar el movimiento brusco de Lucien.
Él negó de inmediato, con una leve sonrisa que no termin