El mismo día
Kazanlak
Arianna
Hubo una época en la que las palabras, los besos y las miradas bastaban para acelerar mis latidos. Pero los golpes me endurecieron; me obligaron a levantar barreras y a encerrarme detrás de un muro que nadie pudiera atravesar. No es que dejara de sentir, no… simplemente aprendí a pensar mil veces antes de permitir que alguien se colara en mi vida. Tomé distancia. Era la única manera de no romperme otra vez.
Sin embargo, desde que me crucé con Dominic Todorov, todo