Lo que estalla en silencio (1era. Parte)
El mismo día
Kazanlak
Dominic
Actuar cegado por la rabia y la frustración siempre había sido una mezcla explosiva y peligrosa para mí, pero nunca me detuve. No me importaba nada. Sin embargo, el escenario empeoró… o más bien estuvo a un segundo de estallar, de hacerme perder la cabeza, porque resultó irritante—humillante—encontrarme con la presencia de ese gusano traidor de Lucca Petrovic en el Divinas.
Y si eso no era ya suficiente, lo que disparó mis ganas de aplastarlo fue su comentario sobr