Un paso más cerca de ti (2da. Parte)
La misma madrugada
Kazanlak
Dominic
Dicen que los impulsos son malos, que nos debilitan, que nos meten en aprietos. Yo digo que a veces es mejor actuar que pensar, más cuando hay un lobo acechándote desde las sombras; si no lo haces, pronto tendrás un pie en la tumba, y lo peor: maldiciéndote por no haber movido un dedo.
Y mis pies me llevaron directo al club de Arianna para exigirle respuestas. Necesitaba escuchar de su boca que no estaba involucrada con Petrovic, que ese gusano no seguía siendo importante para ella. Se trataba de control, de supervivencia y de… algo más que no lograba descifrar. Pero como era de esperarse, no me lo pondría fácil. No había una sola pizca de docilidad en ella, mucho menos temor.
Al contrario: terca, orgullosa, desafiante… esa combinación que siempre me exasperaba y me llevaba al límite. Y aun arrinconándola, aun levantándole la voz, nada. Me ignoró como si fuera cualquier matón de quinta, o uno de sus clientes haciendo un berrinche. Y aun así, me dio