Que comience el infierno (2da. Parte)
Dos días después
Kazanlak
Arianna
Las imágenes aparecen en mi mente confusas, cambiantes, opacas, como recuerdos que caen uno tras otro, fichas de dominó empujándose sin piedad desde mi infancia hasta mi vida adulta. Una en particular me envuelve: yo observando a mi madre bailar, irradiando esa energía que llenaba el escenario, extendiéndome la mano para que la acompañe.
Quiero alcanzarla, pero una voz surge de fondo, lejana, insistente. No logro distinguirla del todo. Solo sé que me arrastra d