En la soledad de si habitación, Eva tomó un baño aprovechando que Augusto estaba profundamente dormido. Lleno su tina y sumergió su cansado cuerpo en el agua caliente, las lágrimas que había aguantado todo el camino comenzaron a brotar de manera silenciosa.
Una parte de Eva quería que Alejandro se quedara ahí, tal vez, solo tal vez si Alejandro se hubiera quedado, ella hubiera hecho lo mismo y hubiera visto qué pasaba a futuro, ya le había hecho una vez, podía hacerlo nuevamente, más tomando en