Tras varias horas de vuelo, el avión donde viajaban Alejandro y Alana aterrizó. El hombre, después de lo que sucedió, no quiso tocar el tema, Alana intentaba acercarse nuevamente, pero este la rechazaba.
Antes de descender del avión, Alejandro miró a la mujer que le acompañaba.
- Espero tu carta de renuncia mañana mismo. -dijo el hombre con una frialdad que Alana no reconoció.
- ¿Qué? ¿Cómo? ¿Por qué? ¿Acaso es por lo que sucedió hace un momento? Alejandro, eso no es justo, tú tomaste lo que