39. Yo me opongo
Santiago Sandoval
Un día antes de la boda…
El comedor principal estaba iluminado por la luz cálida de la tarde que entraba por las ventanas abiertas. El aroma de la comida recién servida llenaba el ambiente, pero a mí no me sabía a nada. Mi mente estaba en otro lugar, atrapada en pensamientos que giraban en torno a Christa, la extrañaba tanto. Sabía que estaba a unos kilómetros de aquí, en el rancho de su familia, pero acercarme sería un riesgo que no podía permitirme. No sabía si Ignacio había