44. Contigo
Sorpresivamente Santiago niega. Mis ojos se abren como dos platos.
—No me iré, hay algo que me detiene en este lugar.
—¿Qué es? —le cuestionó de inmediato.
—Christa, mi familia cree que lo que siento por ti es un capricho, eres una mujer muy joven y hermosa, tu belleza es peculiar, pero para mí eres la criatura más hermosa que mis ojos han visto en la vida.
Boqueo tratando de decir algo, pero no me sale.
—Pero… desde que decidiste quedarte apenas y me hablas, y cuando lo haces es solo para algo