43. Un paseo a caballo
Christa Bauer
Cuando llegué a casa, sentía una especie de euforia que recorría por todas mis venas.
—¡Maggie! ¡Maggie! —grité apenas crucé la puerta. Busqué a mi amiga mientras caminaba en dirección a su habitación, pero ella ya venía de la cocina con el pequeño Diego en brazos.
—¿Qué pasa Chris? Me asustas, ¿estás bien? —pregunta preocupada mirándome de arriba abajo para cerciorarse de que estoy bien.
Asiento mientras una sonrisa espontánea aparece en mi rostro.
—Santiago… quiere pasear… esta