22. Huye corderito
Christa Bauer
No sabía qué haría al llegar a Montenegro. Había tomado el autobús que Marcelo me había indicado; necesitaba saber por qué motivo quería que regresara. Tal vez mi madre se lo había pedido. Hace poco, en una de las cartas de Margarita, me enteré de que, tras la muerte de mi hermano Fred, mi madre había sufrido una embolia. Medio cuerpo quedó inmóvil, y ahora yacía en cama. Pensar en ella me llenaba de melancolía. Era mi madre, me importaba… pero siempre me había tratado con desprec