El silencio después de aquella confesión fue devastador.
> “No podría enterrar a otra mujer que amo.”
Las palabras seguían suspendidas entre ellos mientras Adrián temblaba sosteniendo el rostro de Emilia.
Y ella sintió el corazón romperse completamente.
Porque no hubo duda en su voz.
No miedo a amar.
No confusión.
Solo terror puro de perderla.
Las lágrimas comenzaron a caer más fuerte por el rostro de Adrián.
Como si finalmente hubiera dejado de esconder todo.
El dolor.
La culpa.
El amor.
—Adri