Habían pasado dos meses desde aquel día en el parque.
La vida no volvió a ser la misma.
El caso se cerró sin muchas explicaciones oficiales. Las pruebas desaparecieron. Tyrone se desvaneció sin dejar rastro. Nadie hablaba de eso en voz alta. Mara había desaparecido del hospital y no respondía mensajes desde hacía semanas.
Nathan aún llevaba las pesadillas sobre los hombros. A veces despertaba agitado, con el recuerdo de Maya sangrando entre sus brazos. Otras veces la miraba dormir y, en