POV Maya
Las palabras de Nathan aún resonaban en la habitación, flotando como cuchillas invisibles que se clavaban una y otra vez en mi pecho.
“Me dijeron que habías muerto… Prefería que me odiaras a perderte otra vez.”
El aire se volvió denso, irrespirable. Sentía que las paredes se cerraban lentamente a mi alrededor, como si el mundo entero intentara aplastarme con una verdad que no estaba lista para sostener.
—No… —negué con la cabeza, retrocediendo—. No puedo con esto.
Pero no era solo eso.