Habíamos quedado en casa de Nathan. Ese día, por fin conocería a Leonora. —¡Maya! Viniste. —Claro, tú prometiste presentármela… y ya sabes que cumplo mis promesas. —Hola… Leonora aún no llega, pero… —Así que tú debes ser mi querida cuñada —interrumpió un chico con una sonrisa pícara—. Soy Máximo Larson. —¡Max! —exclamó Nathan, medio fastidiado. —¿Qué? —pregunté, confundida. —Perdónalo, Maya. Estos dos idiotas son mis hermanos: Lara, la chica que conociste en el restaurante… y Máximo, que, sinceramente, no es tan importante —bromeó. Solté una risa con lo último. —Un gusto, chicos. —Ten cuidado con Max, está un poco loco —dijo Lara con una risa burlona. —¡Yo no…! Antes de que pudiera terminar, Noah me tomó de la mano. —¿Qué pasa, cariño? —Ven conmigo. ⸻ Días después Estaba en una cita que Mara había organizado. El lugar era bonito, la compañía no estaba mal… hasta que recibí una llamada. Era el número de Nathan. ¿Qué querría ahora? Días atrás me hab
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